Acompañamiento familiar · Diagnósticos escolares
El diagnóstico llegó. Ahora viene entender qué hacer.
3 a 4 sesiones para madres, padres y cuidadores que recibieron un diagnóstico escolar para su hijo y necesitan un espacio para procesarlo, entenderlo y saber cómo actuar.
¿En qué momento tiene sentido este proceso?
- Recibiste un diagnóstico para tu hijo y no sabes bien qué hacer con esa información.
- El especialista te explicó algo pero no entiendes qué significa en el día a día concreto.
- Tú y tu pareja o co-padre no están alineados sobre cómo responder al diagnóstico.
- Quieres apoyar a tu hijo pero no sabes cuánto ayudar y cuándo dar espacio.
- Tienes miedo de hablarle a tu hijo sobre el diagnóstico: no sabes cómo ni cuánto decirle.
Un espacio para los padres, no para el niño.
Cuando llega un diagnóstico, el foco suele ir directo al hijo: buscar especialistas, ajustar el colegio, coordinar apoyos. Pero los padres también necesitan procesar lo que recibieron, y hacerlo en un espacio propio, sin que el niño esté presente.
Este proceso trabaja tres cosas: entender el diagnóstico en términos reales, no solo clínicos; alinear a los adultos responsables sobre cómo responder; y construir herramientas concretas para acompañar al hijo desde el vínculo, no desde el miedo ni la sobreprotección.
No es terapia para el niño ni terapia familiar. Es un acompañamiento acotado y con foco, pensado para que los padres salgan con claridad y con un plan concreto de cómo actuar.
Tres o cuatro sesiones.
Un proceso con foco claro.
Cada sesión tiene un propósito definido. El proceso no se extiende más de lo necesario: la idea es que al terminar tengas claridad y herramientas, no más preguntas.
01
Escucha y contexto
Se explora qué dice el diagnóstico, qué entendieron los padres y qué preguntas o miedos tienen. No hay que llegar preparados: se parte desde donde están.
Sesión 102
Comprensión y herramientas
Se traduce la información clínica a términos del día a día. Se trabaja la alineación entre los adultos y se construyen respuestas concretas: cómo hablar con el hijo, cómo responder en momentos difíciles, qué pedir al colegio.
Sesiones 2 y 303
Cierre y plan concreto
Se revisa lo trabajado y se define un plan claro: qué hacer, qué monitorear, cómo conversar el diagnóstico con el hijo si aún no se ha hecho. Se cierra con un mapa, no con tareas pendientes.
Sesión 3 o 4Para que llegues con expectativas correctas.
- No es terapia para el niño ni sesiones donde el hijo participe.
- No es una segunda opinión médica ni una evaluación del diagnóstico recibido.
- No es terapia familiar de largo plazo ni un proceso indefinido.
Primer paso
Tres sesiones pueden cambiar cómo acompañas a tu hijo.
La primera sesión es solo una conversación para entender.
Agenda aquí